Pensamientos

Sin sentido, ¿o sí?

Tu mundo se detiene ante cualquier incertidumbre,

y mientras, el mundo sigue girando,

cuando sientes que tu vida se ralentiza por momentos,

el mundo sigue viviendo.

Una simple gota es la que desequilibra tu vida,

la que te obliga a adaptarte,

pero sólo en tu universo;

el resto sigue impasible ante el desconocimiento de tu cambio.

Incluso te sientes perdido en tu propia vida,

y te preguntas si ésa es realmente la vida que tú quieres,

pregunta que rebota ante la impasibilidad de los demás y que vuelve a ti en forma de respuesta.

En cierta manera te sientes comprendido,

qué ironía… ante la indiferencia de los demás incapaces de resolver tu incógnita,

un recoveco de tu ser te anima a que jamás tires la toalla,

aunque tu camino haya desaparecido y tu brújula se detenga por momentos…

aunque sientas que nada vale la pena y que no reconoces hasta tu propio yo …

aunque nada tenga sentido …

aunque …

Nunca la tires,

porque en cualquier momento tu camino volverá a aparecer de entre la espesa niebla que durante largo tiempo,

lo ha escondido.


Estribillo

Y sigo aquí en el mismo agujero de siempre, sin saber bien qué hacer, qué decir, dónde ir … completamente perdida en mi difuso rumbo en donde ni tan siquiera recuero cuál era mi meta, y el motivo por el cual estaba recorriendo aquel agotador camino. La frustración iba in creciendo conforme pasaban los días, miro a través de la ventana lo que pasa, sin implicarme demasiado en lo que ocurre, simplemente adopto el papel de espectadora ante la vida, aunque intento apartarme, no consigo evitar que me afecten las cosas simplonas, y situaciones más “problemáticas”; situaciones que me depara la vida y no consigo despistarlas para que las experimente cualquier otra persona.

Y miro a través de la ventana, de mi ventana, todo lo que ocurre a mi alrededor, sin implicarme demasiado, aunque no consigo apartarme de las experiencias que me depara la vida. Veo lo hermosa que está la luna, las estrellas que la acompañan en el permanente viaje nocturno en el que está destinada a vivir, noche tras noche; hora tras hora … a lo largo de los siglos y sin cuestionarse tan siquiera que lo que hace es correcto o no.

Veo las nubes pasar empujadas por el viento y cambiantes dependiendo completamente de su alrededor: de si es atardecer o amanecer; adaptándose al medio, cambiando de tonalidades en función de las horas.

Veo los pájaros que me sobrevuelan sin percatarse de mi presencia porque soy una mera espectadora a la que nadie ve en su pequeño teatro de la vida; pasan por mi lado sin saber que soy yo la guionista de sus historias y que dependen de mis sentimientos, de cómo me levante o me acueste en este teatro de la vida. Y aunque no consigo hacerlo, me implico y hago amistades, vivo amores imposibles, decido quién y quién no tiene derecho a entrometerse en mi vida, porque aunque sea una espectadora tengo sentimientos, y los demuestro a cada instante: me enfado, lloro, río … y todo esto es mi pequeño teatro de la vida.


La vida pasar

El agua recorre mis dedos fríos por la baja temperatura de la noche, el leve cosquilleo de la gota que corretea y desciende lentamente por mi piel, me hace erizar todo el brazo. El tiempo parace ralentizarse, lo demás no importa, mi mente sólo se concentra en esa ínfima forma que lentamente pasa de un lado a otro de mi mano. Mis ojos sólo se fijan en esa gotita y mi cuerpo no nota el aire que cada vez se hace más intenso, hasta el punto de empujarla y dirigirla hacia donde le plazca. De repente, el viento para, y la gota continua su curso, hasta que poco a poco voy levantando la mano hasta ponerla a la altura de mis ojos y la voy moviendo a mi antojo, simplemente para observar qué hace el agua. No me importa mi alrededor, no me importa si hay coches, si alguien se pelea … mis sentidos están puestos en esa gota: tacto, vista, oído … sé a qué sabe, y mi cerebro envía señales para recordarme su sabor; se hace tan real … como si la estuviese probando en ese mismo instante. Y me digo a mí misma, fíjate qué inofensiva parece, así tan tranquila y solitaria; en cambio, hay veces en las que es capaz de destruir a su antojo todo aquello que se cruce en su camino, sin importarle las causas y consecuencias de sus actos, ni el dolor ni nada. A veces es bondadosa, y otras cruel, qué contrariedad; aunque eso me encanta de las cosas porque realmente no son ni buenas ni malas, simplementen son; y según cómo lo veas, será de una manera o de otra.

Y mis pensamientos se han borrado de mi mente, sólo persiste uno, qué curiosa que es, mírale la forma, sigue su camino y se adapta a los nuevos movimientos de mi mano sin pasar ni un segundo, en cada momento se vuelve a adaptar. Es algo extraordinario, hasta que sin darme cuenta, al llegar a mi muñeca, salta al suelo continuando con su camino, y sin inmutarse. Dejando tras de sí, un camino que poco a poco, desaparecerá en mi piel, como si nunca hubiese existido, hasta que otra gota caiga en el mismo lugar.
Así es la vida, unos la abandonan, para dejar paso a nuevas oportunidades, y eso se puede observar, hasta en el más pequeño detalle.

Y todo esto, con una simple gota de agua, imagínate lo que llegaríamos a avanzar si cada persona tuviese una revelación de este tipo, tan filosófica y vital … Pero ahora sólo se preocupan de cosas tan imperfectas como: qué es lo que se pondrán mañana para ir a trabajar, en qué transporte ir, etc. Y lo que realmente importa, ni tan siquiera se dan cuenta de su existencia.

¡Qué contrariedad!


Sin título

Es tan complicado todo, ¿por dónde empezar?

¿Por la frustración, o tal vez por el sentimiento de derrota, de que no hay nada más ahí y que hay que continuar por otro camino? – Pienso mientras miro pasar las nubes encima de mi cabeza.

¿Es todo tan complicado, o la complicamos nosotros? Supongo que puede ser una mezcla, las cosas suceden por algún motivo, una razón inesperada en ese momento; pero una razón al, al fin y al cabo. Luego está cuando nosotros rematamos las cosas y las complicamos aún más de lo que están. Supongo que aunque pensar es muy bueno para la especie porque así evolucionamos y podemos imponernos sobre las demás, tiene su parte negativa. Y es que el hecho de pensar, comporta preguntarnos ciertas cosas que nos da miedo preguntar, y que por eso decimos que una persona sin capacidad para preguntarse qué somos, por qué estamos aquí, etc. , vivirá más tranquilamente, que los que están todo el día cuestionándose y planteándose preguntas sin respuestas.

¿Por eso desaparecerían los grandes filósofos, para no molestar a los demás? ¿Por eso hay una televisión en cada cuarto del piso? ¿Es por nuestro propio bien o por el bien de la especie? Estamos todo el día atontados con cosas que no tienen ningún sentido: juegos, programas, revistas del corazón …

¿Por qué no viajar a mundos donde la mente es bienvenida? Como el mundo de los libros, de las historias donde nosotros somos los protagonistas, en cierta manera, lo vivimos como una realidad, cada palabra, cada linea, cada página … Podría ser una parte de nuestras vidas. ¿Y por qué no? Al menos podemos desaparecer de los problemas, pensamientos “malignos” … durante horas, desconectar de todo y todos.

En fin, yo me lo continuo preguntando: ¿Es todo tan complicado, o somos nosotros que complicamos las cosas?


Un conte per pensar

I allà estava ella, a la mateixa taula rodona de feia set anys, igual de vella i bruta amb el mateix mantell a quadres de color blanc i vermell poc intens, degut a les diverses rentades que debia portar. I com sempre fumant, el seu odiós costum de sempre, i bebent la mateixa copa d’alcohol esperant a l’acompanyant de tota la vida; que com sempre, feia tard. Tant era el fum que en un moment donat, la figura de l’Elisenda va desaparèixer entre una espesa boira que cobria part del restaurant, en deu minuts s’havia fumat uns cinc cigarrets. El restaurant feia pena, es tractava d’un local molt acollidor en la seva època, però amb el pas del temps s’havia convertit en un lloc ronyós, vell i solitari; ja que els amos no podien permetre’s pagar reformes perquè l’havien de tornar a construir.

Per fi va arribar en Jean, un antic company de negocis de l’Elisenda, els anys havien passat per tots dos, el cabell canós i les arrugades mans van donar-se una encaixada de mans a mode de salutació. Van retrobar-se després de tants anys, però la mateixa simpatia que tots dos ens professaven encara perdurava. No es tractava d’una retrobada amistosa, sinó simplement per temes de negocis, un d’aquells bruts negocis per obtenir el major benefici possible i desbancar a la competència, ja que cap dels dos estava dosposat a deixar que els seus negocis s’enfonsessin, a més, no era la primera vegada que havien de lluitar junts per desfer-se dels seus rivals. Així que van iniciar la conversa per tal de sortir el més ràpidament possible d’aquell antre i oblidar-se de l’amargada cara del seu còmplice, van decidir contractar un sicari per “treure la brossa”, segons en Jean, i preservar la seva dont d’ingressos.

Finalment, van arribar a un acord i van poder-se anar abans, era el primer cop que es posaven d’acord en menys de cinc hores, era tot un rècord!; potser és que ja havien madurat i apartat els sentiments de rencor i despreci que tant de temps havia governat les seves absurdes i solitàries vides. Havien estat parella ja feia uns 20 anys i encara no ho havien superat, eren massa orgullosos per perdonar-se i començar de nou una amistat, era una llàstima perquè des de sempre han fet una bona parella i s’havien complementat a la perfecció, però per culpa del seu afàn de competir els va dur a la perdició. El rencor aflorí en tots dos quan les seves mirades van coincidir, una mirada desafiant que contenia tanta quantitat d’odi que van saltar espurne. Els verds ulls d’ell havien estat molt intensos en la seva època i havia sigut molt atractiu, cosa que podia haver afrotitat per tenir una vida plena i feliç al costat de qualsevol dona, en comptes de despertar-se cada matí sol des de feina uns 20 anys; però l’odi a aquella dona el va dur pel camí de la perdició ja que es va estendre per totes les dones. De fet, era una llàstima perquè per culpa d’aquests sentiments tan negatius van deixar de ser persones per convertir-se en monstres malvats que actuave pel seu propi bé intentant trepitjar la felicitat dels altres i convertint tot el que els envoltava en coses sense vida, tristes i amargades. I, de nou, cadascun sense mirar-se va sortir per la porta d’aquell restaurant per tornar a la seva apagadar mansió lluitant en contra del destí que, en silenci, els uní per sempre.