Un día a solas

La verdad, no tenía que pensar en nadie puesto que estaba viviendo solo en mi piso de las afueras de la ciudad, así que decidí cambiar de hábitos sólo durante aquel día que se presentaba bastante bueno. Cogí las llaves del barco y me dirigí al puerto que estaba a tan solo 10 Km, necesitaba despejarme por todo lo que había pasado en aquellos meses. Una vez en el puerto, preparé el barco por si decidía pasar el fin de semana entre las aguas cristalinas del mar, siempre había destacado por ser cauteloso, así que aunque estuviese despistado últimamente, no iba a dejar de lado esa peculiar actitud mía, y menos en el mar. Una vez comprobado todo y haber colocado la comida en su sitio, decidí poner rumbo a la aventura, pues no sabía dónde ir, así que decidí que el viento escogería por mí.

Era un día muy tranquilo y soleado, sin ninguna nube a la vista que afeara el cielo azul, el calor del sol no agobiaba para nada; al contrario, relajaba muchísimo y la ligera brisa que me envolvía era reconfortante. No hacía ni frío ni calor, se estaba perfectamente navegando sobre aquellas cristalinas aguas. A mi alrededor simplemente se divisaba el espacio, una sensación de libertad invadía mi espíritu que durante tanto tiempo había estado aprisionado  y anhelaba aquella sensación; únicamente, al fondo se divisaban siluetas que representaban las montañas. El vaivén del aire mecía con suavidad el barco entre aquellas aguas … respiré hondo para llenar mis pulmones con ese aire tan puro, con aquella frescor y así recargar fuerzas para la próxima situación complicada que se me presentase. Los ojos se me cerraban solos, había encontrado por fin mi lugar, después de tanto tiempo … Mirando el mar me quedé dormido, suerte que había puesto el ancla porque sino estaría perdido. Me desperté a media noche y pude contemplar lo maravillosa y enorme que estaba la luna llena iluminando aquellas aguas, era todo un espectáculo contemplarlo; y cenar bajo la luna era mágico.

Decidí acostarme y levantarme para ver el alba, hacía tantos años que no lo veía …

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2 responses

  1. Jo pujo a un vaixell i trec la primera papilla, no ho puc evitar!

    April 10, 2011 at 9:47 am

  2. JAJAJA, hi hi medicaments per evitar això, jo tinc sort per això. Es tractva d’una història profunda, si començo a dir que el prota treu la pota em quedaria bastant lletja la història

    April 13, 2011 at 11:22 pm

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